Voy ami pueblo porque me gusta.
Porque es bonito y nací en él.
Tiene un ambiente muy solitario,
sexagenario, y me gusta a mí.

Con sus praderas y sus regueros,
con sus peñascos y sus montañas,
con esa agua tan cristalina.
Con esos aires me gusta a mí.

Todo me gusta,
todo me encanta.
Todo mi pueblo
me gusta a mí.

Está emplazado en la montaña,
que yo con maña puedo escalar,
hay varios cerros muy escabrosos,
que ni las cabras se atreverán.

Pero los meses más calurosos,
son deliciosos para respirar.
Aires tan puros,
aires tan sanos,
que los pulmones
ensancharán.

 

Lo que digo es realidad,
y recomiendo a mis amigos,
y les invito a contemplar
este paraje fenomenal.


Con buena bota de excelente vino,
se anda el camino y se va mejor,
¡buena merienda!
¡y que nada falte!
Y todos contentos a disfrutar
de un día de campo y de pradera
que nadie nunca podrá olvidar.

 

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Revista Fasal Ávila 57