Lo que me dice el calendario

Revista Fasal

Para muchos de aquellos que se identifican con alguno de los personajes de la serie de TVE “Cuéntame” o, simplemente, para quienes somos contemporáneos, volver a leer o escuchar las palabras “El Promotor” nos remonta de manera instantánea a un mundo en el que se mezcla el blanco y negro, de aquellas televisiones que extrañamente se ajustaban a mamporros, con el regusto dulzón que dejaba la mirinda. 

Un mundo con las paredes vestidas de papel y cocinas de celestes o blancos baldosines, con uno o dos armarios de cocina y decorados con un almanaque de hojas amarillentas, con sus fiestas en rojo y el resto de números en negro, con sus santos y sus fases lunares.

 

Pero, para mí, lo mejor de estos calendarios estaba, y está, en el anverso de sus hojas, en las curiosidades, chascarrillos, vidas ejemplares, consejos, recetas... una especie de mini enciclopedia con un puntito de humor y otro de enseñanza y recato que a mí me cautivaba. 
Cuando Vicenta, de Sanchicorto, enseñando una de aquellas hojas de calendario, propuso incluir en la revista unas notas que había leído en aquella hoja me dejó sin habla Por un lado la hoja, con independencia del contenido, era símbolo de una época decisiva para nuestros pueblos, y eso bien merecía la inclusión, por otra parte no es esta una revista de citas citadas y eso excluía los chascarrillos de la propuesta. Al final la simbología y la disponibilidad de espacio han hecho posible este pequeño homenaje que queremos hacer con la inclusión de ambas caras de uno de esos calendarios, que tantas horas de didáctica lectura nos ha dado. Que cada cual escoja su noticia.

 

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Revista Fasal Ávila 50