F: Volviendo a la fotografía, ¿has expuesto alguna vez tus fotos?
J. L.: Nunca, me gusta disfrutar de las exposiciones de otros fotógrafos, pero no me planteo la posibilidad de exponer las mías.

F: Seguro que tienes suficiente material para exponer.
J. L.: Pero a lo mejor no lo suficientemente bueno, ¿quién sabe?

F: ¿Cuántos años has trabajado en el Diario de Ávila?
J. L.: Oficialmente veintinueve.

F: En tu etapa madrileña trabajaste en otros diarios.
J. L.: No, sólo pasé por la escuela que antes mencionaba e hice prácticas en Televisión Española.

F: ¿Te has planteado otras alternativas profesionales como el vídeo, televisión?
J. L.: Me encanta la fotografía, el vídeo es un tratamiento distinto de la imagen.

F: ¿Es la fotografía la parte romántica del mundo de la imagen?
J. L.: Yo he pasado, hablando de mis aparatos particulares, desde las Nikon reflex a la Leika de disco.

F: ¿Tu revelas, dedicas mucho tiempo a esta tarea dentro de tu jornada de trabajo?
J. L.: Sí, si, revelo, pero era antes cuando el revelado entraba en la jornada de trabajo, en el periódico había un laboratorio y allí se procesaba, ahora en el periódico no hay laboratorio, no se trabaja como antes, ahora se trabaja en digital. Cuando digo que revelo me refiero a mis fotografías particulares.

F: ¿Qué echas de menos de la forma de trabajar de tus comienzos y que las nuevas tecnologías no te permiten?
J. L.: A parte de que el mundo de la información ha cambiado mucho desde entonces, en la parte técnica ahora con la fotografía digital no tienes que revelar y a mi el laboratorio, el revelado manual me entusiasma y el ordenador es una cosa que me pone un tanto enfermo.

F: ¿El laboratorio es como hacer magia, cuando te encierras en él y comienzas a positivar el papel de fotografía, primero en blanco y de repente comienzan a salir sombras y las sombras se convierten en formas y, por fin esa forma en figura?
J. L.: Si es algo así, en mi laboratorio, aunque me gusta más el blanco y negro, revelo muchas fotografías en color, porque en el laboratorio esos colores y ese proceso del que hablas es muy bonito.
F: En las paredes de tu casa ¿qué predomina, la pintura o la fotografía?


J. L.: La pintura, aunque parezca sorprendente.

F: Entonces podemos aplicarte el viejo refrán de “en casa del herrero cuchillo de palo”.
J. L.: Si, hay que saber diferenciar, una cosa es tu profesión y en mi caso si quieres, también mi afición y tu familia y el lugar en el que vives.

(continua página)

Revista Fasal Ávila  42