Vista del Valle del Corneja desde Tórtoles de la Sierra

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Había teatro, cafés, casinos y sociedades de socorro para obreros, Hospital municipal amplio e higiénico, servido por religiosas de la orden Terciaria Franciscana y un antiguo convento de Carmelitas descalzas.

Tenía también fábricas; de velas y bujías, de chocolate, de gaseosas, de paja para helados, de sombreros, de harinas, de tejas y ladrillos, y un establecimiento de aguas sulfurosas.

En la actualidad el valle esta totalmente despoblado, en invierno nuestros pueblos se quedan sin gentes, ¿Qué podríamos hacer para que este valle se llene de jóvenes y niños que corran y alegren las calles de nuestros pueblos?.

El Valle del Corneja tenia y tiene un clima sano, frío en invierno y suavemente delicioso en verano, el paisaje es tan pintoresco que resulta en su conjunto tan encantador,
que algunos escritores le han llamado la Arcadia de la provincia  y la Suiza 

española y grandes pintores han plasmado en sus lienzos inigualables rincones.

lLa brava grandiosidad de sus montañas, la poesía de sus verdes praderas, la abundancia de sus aguas; el Río Corneja, las gargantas y los arroyos con sauces y alisos, sus encinas milenarias, sus espesos robledales; en Navaescurial, nogales centenarios y cerezos silvestres, hacen del Valle del Corneja un lugar apacible, seria el “Paraíso terrenal”.

Nos separa una hora y media de la capital de España; es algo a tener en cuenta siendo Madrid un gran centro de desarrollo económico, cultural e industrial; va siendo hora de que nuestro Valle del Corneja vuelva a resurgir.

Pues pongámonos a pensar. Fernando Pessoa, escribía:
Dios crea, el hombre piensa y la obra nace.

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Revista Fasal Ávila  27