En lo más cerca del cielo,
sus cumbres están nevadas
y la luna las contempla
mirándolas extrañada,
recreándose todas las noches
atentamente clisada.


También enormes praderas
donde el ganado descansa,
comiendo sus verdes hierbas
y bebiendo sus cristalinas aguas,
de las numerosas fuentes
que esta sierra depara.


Los pájaros también cuentan
por numerosas razones
y entonan alegremente
sus bonitas canciones

 

 

Sus afamadas lagunas,
la del Duque y el trampal
y otras dos por cima de éstas
que son dignas de relatar;
aunque los de la localidad de Béjar
de ellas se quieren apropiar
diciendo constantemente 
ser de su propiedad,
aunque para ello tengan 
que falsear la realidad,
y que por mucho que digan
nunca podrán negar
que siempre han sido de Solana
y siempre así seguirán.
Por eso el discurrir de estas
sigue siendo normal,
por gargantas se dirigen
hasta llegar a un canal,
que las conduce hasta el pueblo
al que gusta visitar.

 

(continua página)

Revista Fasal Ávila  21