Cibanto: Protuberancia o resalte que rompe la horizontalidad del terreno. Los cibantos más espectaculares se encuentran en los caminos de tierra y en los praos, ocultos entre los matujones de hierba. Son como chichones de la naturaleza. El encuentro con un cibanto siempre dará como resultado un camballón.

 

Camballón: Movimiento brusco y repentino que consta de dos tiempos, uno hacia arriba seguido inmediatamente de otro hacia abajo. Un camballón se puede experimentar a bordo de un carro, de una máquina de segar o cualquier otro vehículo. A mayor velocidad del vehículo, mayor posibilidad de acabar en el otro prao.

Moraga: Dícese de los primeros cachos de chicha, del guarro de la matanza, que pasan por la lumbre. Hay que andar listo para poder comer moragas, ya que a la mínima pasan a formar parte del motolío. Algunos, más fisnos, los llaman bistes.

¡Quia!:Expresión que indica asombro, pasmo, sorpresa, estupefacción, admiración, aturdimiento, desconcierto, turbación o anonadamiento ante algo. Si va precedido por el término “poque” pasa a ser una expresión de duda, incertidumbre, perplejidad, vacilación o titubeo. En fin, de quia todo lo que se diga es poco. 

Frosque: Especie de acurrucaero nocturno que suele estar construido con bálago. Sólo sirve para pasar una noche y, aunque se hace sin ningún tipo de licencia o proyecto, son totalmente legales. Se hace imprescindible su uso para mantenerse a salvo de las aguilillas.

Silgar: Acción muy común cuando las gallinas andaban por las calles y el río, y en el sitio menos pensado hacían un nial. De allí eran extraídos los huevos furtivamente y, practicándolos dos orificios contrapuestos, eran silgados en crudo, sin que la dueña los echara en falta.

Nial: Lugar, generalmente, a la sombra de un bardal que elegían las gallinas poco responsables para poner los huevos, quedando éstos a merced de los silgadores. Generalmente, estas gallinas tardaban poco en pasar por la cazuela por la poca producción que daban a su dueña.

 

VOLVER PORTADA

 

Revista Fasal Ávila  61