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Enllenar: Infinitivo del verbo enllenar, que se conjuga: yo enlleno, tu enllenas, él enllena, nosotros enllenamos, etc. Significa colmar la capacidad de un recipiente o cavidad, ya sea con sustancias líquidas, sólidas ó gaseosas, en el supuesto caso de que a la hora de enllenar no nos entre todo lo deseado, será necesario triscarlo bien.

Triscar: Presionar una sustancia con el fin de reducir su densidad y conseguir que el máximo posible entre en un mínimo espacio. Observese la elaboración de morcillas y chorizos en la matanza, en la que hay que reducir la densidad del motolío por si no tenemos bastantes tripas.
Pinota: Término que viene del italiano, en este caso de pinotta. Voltereta que, sin llegar a ser un movimiento circense, se diferencia de una simple caída por la espectacularidad. Cuando la pinota es extremadamente violenta se utiliza la expresión de “jincar la pinota”. También se pueden dar pinotas a los seres inanimados, con la ayuda del hombre: “el canto era gordísimo pero le dimos la pinota”.
Algaritares: Lugar alejado y generalmente al final de una cuesta. Suele estar rodeado de maleza, lo que hace difícil el acceso para los humanos. No confundir jamás con morra.
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Morra: Cerrete más o menos alto que puede estar, ó no, cubierto de piornos. Puede tener, ó no, alguna peña y, aunque es algo mayor que una morrilla, no llega al tamaño de un cerro. Si no queda claro lo que es una morra, se recomienda acercarse hasta la de Pralagar o las Queseras en días claros, y sin nieve, y verlas con los propios ojos.
Guardijo: Lugar recóndito fuera de la vista de los demás,
algunos son tan buenos y bien acondicionados, que hay quien ha pasado la noche en ellos. Sinónimo: guardaero, fisnamente escondrijo.
Sabadeño: Dícese de aquel chorizo en el que se echa todo aquello que de otra forma sería imposible comérselo. Es el más apropiado para las visitas y el puchero, dejando el otro para el aceite.
Yelos: Materia proviniente de la solidificación del agua por los fríos. Los hay horizontales, que son los que se desarrollan en las calles haciéndolas prácticamente intransitables y produciendo algún que otro guarrazo, con la consiguiente risa del que va detrás. Verticales son los que cuelgan de los tejados denominados candelas, que producen la gravísima y temida enfermedad del garrotillo.
Esrraberao: Dícese de un carro cuando lleva mal distribuida la carga, siendo desproporcionada la cantidad que lleva en el rabero. Esta distribución hace que, en muchas ocasiones, las vacas caminen sin tocar el suelo y mirando al cielo, con lo que tenemos un gran ahorro en herraduras.
Rabero: Voladizo que se hace con la carga en la parte posterior del carro y que sobresale de la tiraera.
Churripample: Pasta pegajosa y fofa, con colores variados, siendo el más identificativo el amarrón. Suele producir una sensación desagradable al tacto y a la vista. No tiene que ver nada con la masa de los churros.
Tracamondear: Dícese que un objeto está tracamondeado cuando su ubicación habitual está ocupada por otro y la búsqueda de aquél nos ocupa, al menos, medio día. Sinónimo: escavildar. |