Mi pueblo 
Por Yolanda Jiménez Jiménez
Asoc. Las Laudias (La Torre)

 

Pueblo llamado La Torre,
que te metiste en mi alma
para no salir jamás.
Pueblo hermoso que yo miro, 
desde arriba en “el Cogote”,
yo te contemplo y suspiro
con atisbos de añoranza.

¿Qué ha sido de aquellos días,
que bajábamos “al Soto”,
a comernos la merienda
y bañarnos en el arroyo?
¿Qué de aquellas noches bellas,
hiciera calor o frío,
que cayera agua o nevara,
jugábamos en “las Laudias”
o en la fuente de la plaza
y bajábamos al río
a nuestra pila adorada?

Nostalgia de aquellos días,
lejanos que no volverán.
Cosíamos a la solana
con abuelas y mamás,
y por las noches al fresco
se juntaban en las puertas,
bajo millones de estrellas,
vecinas, tías y abuelas,
a contarnos sus historias,
viejas bonitas y bellas.

Y en agosto con las fiestas
nuestro pueblo se prepara,
de la Iglesia sale San Roque
todo vestido de galas,
con el perro, el garrote 
y colgando la calabaza;
le acompañan en procesión
fieles, tambores y gaitas
y al toque de las campanas
va recorriendo las plazas,
y a bailar tocan tres días
entre juegos y disfraces,
la mata, el mus o la calva.

 

 



Y los inviernos de nieve
tapados con buenas mantas,
íbamos por el marrano
y todos a hacer la matanza...
Ay pueblo mío querido,
nunca te podré olvidar
pues te metiste en mi alma
para no salir jamás.

 

 

 

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Revista Fasal Ávila 55