La Sindical, como llamamos a este edificio, fue construida en 1789, reinando Carlos IV. En realidad era un granero, o “Posito”, y ahora gracias al Ayuntamiento se está restaurando para recuperar el primitivo aspecto 

En su entrada principal, grabado en la piedra, figuran la fecha y los datos de las autoridades que en aquel momento había en el pueblo.A lo largo del tiempo ha tenido distintos usos. Primero como Posito, donde se recogía el grano por orden del Rey para pagar los tributos o impuestos. 
Mas tarde se destinó a Escuelas, una para niños y otra para niñas. Con el progreso, llegaron las Hermandades Sindicales y, después de hacer escuelas nuevas, convirtieron el edificio en bar y oficina de la Hermandad Sindical, tras la desaparición de las Cámaras Agrarias el abandono del local era inmenso, amenazando la techumbre por derrumbarse. 

Ahora el Ayuntamiento, en un gesto de amor al edificio, se pone manos a la obra para dejarlo como en sus primeros años de vida.

 

 

 

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Revista Fasal Ávila 45