Todos rendidos
a vuestras plantas
perdón pedimos
por nuestras faltas.

Pues concebida
fuisteis sin mancha,
Ave María llena de Gracia.

Virgen de la Concepción,
hasta el año venidero
Que si Dios nos da salud
a cantarte volveremos.

Dios te salve, Virgen 
Reina del Cielo y la tierra.

Madre de Misericordia,
de virtud y Gracia llena.

Dios te salve en quien vive,
toda la esperanza nuestra.

Y después de este destierro
muéstranos a tu hijo amado,
fruto bendito admirado,
para nuestra redención.

¡ Oh, Clementísima Aurora !,
¡ Oh, Piadosísima Estrella !,
¡ Oh, Dulcísima Patrona !,
adorada en mar y tierra.

 

VOLVER PORTADA

 

Revista Fasal Ávila  19